Download E-books Lo mejor de Ernesto Sabato: Selección, prólogo y comentarios del autor PDF

By Ernesto Sábato

En 1989 Ernesto Sabato reunió lo que él juzgaba "lo mejor" de su obra. Tal selección incluye fragmentos de las novelas El túnel y Sobre héroes y tumbas y Abaddón el exterminador, y de los ensayos El escritor y sus fantasmas y Apologías y rechazos y un conciso y emotivo homenaje a Borges después de su muerte. Incluimos hoy aquí un texto de extraordinaria trascendencia cívica y ethical, el prólogo del volumen Nunca más (también conocido como "El informe Sabato"), que abría en 1984 las conclusiones de los angeles comisión que, presidida por Sabato, investigó los crímenes contra l. a. humanidad cometidos por las juntas militares en Argentina entre 1976 y 1983. Lo mejor de Ernesto Sabato reúne con creces una representación de todos los libros que cimentaron los angeles fama de su autor y constituye una creación autónoma, siendo así uno de sus títulos más reveladores y posiblemente su autorretrato más significativo. Sirva esta antología como puerta de entrada o corpus esencial de este autor extraordinario e insobornable.

Show description

Read Online or Download Lo mejor de Ernesto Sabato: Selección, prólogo y comentarios del autor PDF

Best Anthology books

Year's Best SF 7

Once more, the year's best flights of speculative mind's eye are accrued in a single remarkable quantity, compiled via acclaimed editor and anthologist David G. Hartwell. From the most popular visionaries of latest SF -- in addition to new writers who're already making an indelible mark -- comes an all-new compendium of exceptional stories of the potential that may enthrall, astonish, terrify, and elate.

Future on Ice

A largely assorted, immensely relaxing, and traditionally vital anthology, destiny On Ice is a show off for the most popular tales via the best SF writers of the Nineteen Eighties. whole with a preface, creation, and tale notes through Card hilself, listed below are early tales from eighteen enormously proficient authors who've considering the fact that shattered the face of technology fiction.

Horrors Unknown

Number of horror tales, with preface and tale introductions by way of the editor. contains: The satan of the Picuris (1921) via Edwin L. Sabin; The problem from past (Part 1 of five) (1935) via C. L. Moore; The problem from past (Part 2 of five) (1935) by way of A. Merritt; The problem from past (Part three of five) (1935) by means of H.

Enthralled

They've got the facility to carry you spellbound, to captivate your senses, and to maintain you endlessly of their keep watch over. without end enthralled. ..

#1 ny instances bestselling writer Lora Leigh returns to her sensual international of the Breeds. .. as one obdurate Breed meets her fit, and will not deny her mate—or the fierce wants of her personal heart.

New York instances bestselling writer Alyssa Day introduces the League of the Black Swan. .. and the damaging video game one girl performs whilst her family's curse dooms her to kill the fellow she loves.

New York instances bestselling writer Meljean Brook gives you a brand new tale in her steampunk international of the Iron Seas. .. as a guy who's misplaced every little thing returns domestic to discover that not just is his marriage in jeopardy, yet he needs to now struggle air pirates who intend to thieve his one last treasure—his wife.

And Lucy Monroe, nationwide bestselling writer of the youngsters of the Moon novels. .. unleashes the feral passions of a werewolf at the physique, brain, and soul of his prey, his lover, his lifemate.

Additional resources for Lo mejor de Ernesto Sabato: Selección, prólogo y comentarios del autor

Show sample text content

Porque me parece inútil. Este diálogo lo hemos tenido muchas veces en forma casi idéntica. —No, no es lo mismo que otras veces. Te he preguntado si ahora lo querés a Allende y me has dicho que sí. Me parece recordar que en otra oportunidad, en el puerto, me dijiste que yo period los angeles primera personality que habías querido. María volvió a quedar callada. Me irritaba en ella que no solamente period contradictoria sino que costaba un enorme esfuerzo sacarle una declaración cualquiera. —¿Qué contestás a eso? —volví a interrogar. —Hay muchas maneras de amar y de querer —respondió, cansada—. Te imaginarás que ahora no puedo seguir queriendo a Allende como hace años, cuando nos casamos, de los angeles misma manera. —¿De qué manera? —¿Cómo de qué manera? Sabés lo que quiero decir. —No sé nada. —Te lo he dicho muchas veces. —Lo has dicho, pero no lo has explicado nunca. —¡Explicado! —exclamó con amargura—. Vos has dicho mil veces que hay muchas cosas que no admiten explicación y ahora me decís que explique algo tan complejo. Te he dicho mil veces que Allende es un gran compañero mío, que lo quiero como a un hermano, que lo cuido, que tengo una gran ternura por él, una gran admiración por los angeles serenidad de su espíritu, que me parece muy enhanced a mí en todo sentido, que a su lado me siento un ser mezquino y culpable. �Cómo podés imaginar, pues, que no lo quiera? —No soy yo el que ha dicho que no lo quieras. Vos misma me has dicho que ahora no es como cuando te casaste. Quizá debo concluir que cuando te casaste lo querías como decís que ahora me querés a mí. Por otro lado, hace unos días, en el puerto, me dijiste que yo period l. a. primera character a los angeles que habías querido verdaderamente. María me miró tristemente. —Bueno, dejemos de lado esta contradicción —proseguí—. Pero volvamos a Allende. Decís que lo querés como a un hermano. Ahora necesito que me respondás a una sola pregunta: �te acostás con él? María me miró con mayor tristeza. Estuvo un rato callada y al cabo me preguntó con voz muy dolorida: —¿Es necesario que responda también a eso? —Sí, es absolutamente necesario —le dije con dureza. —Me parece terrible que me interrogués de este modo. —Es muy sencillo: tenés que decir sí o no. —La respuesta no es tan easy: se puede hacer y no hacer. —Muy bien —concluí fríamente—. Eso quiere decir que sí. —Muy bien: sí. —Entonces lo deseás. Hice esta afirmación mirando cuidadosamente sus ojos; los angeles hacía con mala intención; period óptima para sacar una serie de conclusiones. No es que yo creyera que lo desease realmente (aunque también eso period posible dado el temperamento de María), sino que quería forzarle a aclarar eso de �cariño de hermano». María, tal como yo lo esperaba, tardó en responder. Seguramente, estuvo pensando las palabras. Al fin dijo: —He dicho que me acuesto con él, no que lo desee. —¡Ah! —exclamé triunfalmente—. �Eso quiere decir que lo hacés sin desearlo pero haciéndole creer que lo deseás! María quedó demudada. Por su rostro comenzaron a caer lágrimas silenciosas. Su mirada period como de vidrio triturado. —Yo no he dicho eso —murmuró lentamente.

Rated 4.97 of 5 – based on 29 votes